Aparador de farmacia kusuri tansu japonés antiguo – Periodo Taishō / Showa (c.1920-1945)
- Dimensiones: Longitud: 140 cm Profundidad: 40 cm Altura: 65 cm
- Estilo: Taishō
- Materiales y técnicas: Japanese Oak (Quercus spp.), Japanese Ash (Fraxinus mandshurica var. japonica), Japanese Cedar (Cryptomeria japonica)
- Lugar de origen: Japón
- Época: Taishō tardío, principios de periodo Showa
- Fecha de fabricación: Circa 1868-1926
- Estado: Bueno. Desgaste acorde con la edad y el uso
Cómoda japonesa de almacenamiento, realizada en madera maciza, con estructura horizontal y un frente compuesto por múltiples cajones de pequeño formato, concebida para la clasificación y organización minuciosa de objetos, documentos o mercancías, y datada entre el periodo Taishō y el inicio del periodo Shōwa.
Por sus proporciones equilibradas —140 cm de longitud, 40 cm de profundidad y 65 cm de altura— se trata de una pieza pensada para situarse a media altura, funcionando tanto como mueble de almacenaje intensivo como superficie auxiliar. Este tipo de mobiliario fue habitual en farmacias tradicionales, talleres, comercios, archivos o viviendas organizadas, donde la compartimentación respondía a una lógica práctica y precisa.
La construcción combina roble japonés (Quercus spp.) y fresno japonés (Fraxinus mandshurica var. japonica) en las partes visibles y estructurales —frentes de cajón, marcos y bastidor— con el uso de cedro japonés (Cryptomeria japonica) en el interior de los cajones y elementos secundarios. Esta combinación de maderas es característica del periodo, equilibrando resistencia, estabilidad y ligereza.
El frente presenta una repetición rítmica de cajones, cada uno equipado con tiradores metálicos originales tipo etiqueta, de hierro oscuro, con tornillería vista. Estos herrajes, junto con la modulación regular, refuerzan la lectura funcional y casi arquitectónica del mueble. Los interiores de los cajones, en madera más clara, muestran un uso limpio y coherente con su función original.
La madera conserva una pátina profunda y homogénea, con desgaste visible en aristas, frentes y superficie superior: abrasiones, marcas de manipulación y variaciones tonales acumuladas con el paso del tiempo. Este envejecimiento es estable y honesto, sin restauraciones invasivas ni alteraciones que desvirtúen la pieza.
El conjunto se presenta en buen estado estructural, sólido y plenamente utilizable. Es una pieza de fuerte presencia visual, donde la repetición, el ritmo y la materialidad generan un impacto sereno y contenido, especialmente apreciado en interiores contemporáneos.
El estado de conservación es óptimo, salvo las imperfecciones características de cualquier antigüedad producidas por el transcurso de los años.
Dale un punto de originalidad a tu casa con una pieza única, que se fusiona con el estilo contemporáneo aportando personalidad a tu casa. Este aparador de farmacia japonés antiguo puede combinarlo con alguno de nuestros frascos y damajuanas o con nuestras mesas consola antiguas disponibles.
PIEZA ÚNICA