Arcón japonés antiguo – Periodo Meiji / Taishō (c.1890-1926)
- Dimensiones: Longitud: 89 cm Profundidad: 50 cm Altura: 43 cm
- Estilo: Meiji
- Materiales y técnicas: Camphorwood (Cinnamomum camphora)
- Lugar de origen: Japón
- Época: Meiji tardío, principios de periodo Taishō
- Fecha de fabricación: Circa 1890-1912
- Estado: Bueno. Desgaste acorde con la edad y el uso
Arcón japonés original de estilo Meiji, concebido como mueble de almacenaje y transporte durante un periodo clave de transformación en Japón. En la era Meiji, el país se abre al exterior y adopta nuevas necesidades prácticas, lo que se refleja en piezas robustas, funcionales y pensadas para proteger su contenido a largo plazo.
El arcón está realizado en madera de camphorwood (Cinnamomum camphora), una especie especialmente valorada por su aroma natural y propiedades repelentes de insectos, lo que la hacía ideal para el almacenaje de textiles, kimonos y objetos personales. El interior conserva el tono más claro y la veta viva característica del camphor, mientras que el exterior presenta una pátina cálida y profunda adquirida con el paso del tiempo.
La estructura se refuerza con herrajes metálicos originales en esquinas, bordes y cierres, concebidos tanto para proteger el mueble durante el transporte como para garantizar su durabilidad. El sistema de apertura con tapa abatible y brazos interiores de sujeción responde a un diseño práctico y bien resuelto, propio de la carpintería japonesa del periodo.
Sólido, honesto y con una fuerte presencia material, este arcón puede funcionar hoy como baúl, mesa baja, mueble de almacenaje o pieza decorativa con carácter histórico.
Contexto histórico · Periodo Meiji
El periodo Meiji (1868–1912) marca la modernización de Japón y su apertura al mundo occidental. En arquitectura y mobiliario, se mantienen las técnicas tradicionales de carpintería en madera, pero se incorporan nuevas tipologías vinculadas al transporte, al comercio y a la movilidad. Piezas como este arcón reflejan esa transición: funcionalidad reforzada, materiales resistentes y una clara orientación práctica.
El estado de conservación es óptimo, salvo las imperfecciones características de cualquier antigüedad producidas por el transcurso de los años.
PIEZA ÚNICA